Acostarme soñando contigo y levantarme con el sueño hecho realidad a mi lado.
Sonreír hasta que me duela la mandíbula y reír a carcajadas tan alto que se despierten los vecinos.
Darnos tantos besos como segundos tiene un día, y al terminar el día borrar la cuenta y empezar de nuevo. Pero no se lo diremos a nadie, será nuestro secreto.
Veremos películas en el sofá, no nos importará quedarnos al calor de la calefacción y de la manta los sábados porque estaremos uno al lado del otro. Cenaremos algo preparado por nosotros y sufriremos nuestros propios envenenamientos que luego saciaremos con amor. Y cuando nos cansemos de amarnos nos miraremos fijamente a los ojos y nos sentiremos felices y afortunados de poder tener alguien así a nuestro lado.
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