Te digo que esto no lo hacen los amigos y me respondes que tú y yo somos algo más que eso.
Te digo que los mejores amigos no hacen lo que tú y yo hacemos pero tú me respondes que somos amigos especiales.
Te digo que los mejores amigos no hacen lo que tú y yo hacemos pero tú me respondes que somos amigos especiales.
Y poco a poco me voy abandonando y dejo que hagas y deshagas a tu antojo. Y una parte dice quieta y otra no dejes de hacerlo.
Y yo pido y tú me das, y pides y yo te doy... Y así entramos en una espiral sin salida, donde los límites no están puestos pero sí que los sabemos, y es que, no hay límites. Nos respetamos, dejamos que pase. Vivimos cada segundo con gran intensidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario